viernes, 16 de diciembre de 2011

Margarita Cedeño y las ventajas de ser amiga íntima de la esposa del presidente del Grupo Popular

Desde hace unos días circula profusamente por internet un documento que no deja dudas sobre el uso que se da al dinero de los depositantes del Banco Popular para favorecer la candidatura vicepresidencial de Margarita Cedeño. Son documentos internos filtrados, muy posiblemente, por subalternos ahítos de tan descomunal burla a las leyes que regulan el sector financiero desde que en 2003 fueran inocultablemente patentes los fraudes en el Baninter y, poco después, en otros bancos, como el Mercantil y el Progreso. También hay “hackers” cumpliendo  sin dudas una tarea honorable.

De conformidad con los documentos aludidos, una parte importante de la campaña de Cedeño está siendo financiada por el Banco Popular por instrucciones de Rosa Hernández de Grullón, esposa del presidente del Grupo Popular y embajadora dominicana ante la UNESCO, pese a que nunca antes se le conocieron públicamente intereses en áreas vinculadas a los propósitos de este organismo de las Naciones Unidas; a saber, la educación, la ciencia y la cultura. Su amistad con Cedeño sí que es proverbial y data desde mucho antes de que esta se convirtiera en primera dama.
Los gastos en la campaña de Cedeño, que incluye su precandidatura presidencial, son cargados a la cuenta Gastos Personales de Manuel Alejandro Grullón, y la operación involucra a altos ejecutivos de la entidad como Nicolás Vargas, quien no solo parece autorizar las erogaciones sino también servir de intermediario para cosas tan alejadas de sus funciones como ocuparse de los artes de prensa, objetos de propaganda como camisetas, sombreros, etcétera. Quienes han hecho circular los documentos se preguntan, y les concedo razón, si acaso por cuestiones similares no hay numerosos banqueros cumpliendo condenas en Najayo. Y algunos ni siquiera por eso, como Arturo Pellerano.

Copia de los correos electrónicos intercambiados entre Hernández de Grullón, Cedeño y Vargas –que hasta ahora el Banco Popular no ha denunciado como apócrifos— ofrecen  interesantes detalles sobre esta relación político-financiera que van más allá de la colaboración, a costilla de los clientes de la entidad, con la campaña de la amiga entrañable.
El domingo 13 de marzo, cuando los desconsolados reeleccionistas pugnaban por convertir a Cedeño en candidata sustituta, esta envió el siguiente correo electrónico a su entrañable amiga:  

M.Cedeno Sun, Mar 13, 2011 at 8:56 PM

Reply-To: mcedeno@tmo.blackberry.net

To: rosahgrullon@gmail.com

Recuerdese q sòlo es para reforzarlo a EL. No tienen q proponerme. Con que reconozcan q somos mayoria, q

hay una gran aceptación y q el pueblo nos espera.

Nosotros ya tendremos q decidir

Me doy a entender?

Its complicated!

Lo que refleja este correo no tiene desperdicio. El él a reforzar es Leonel Fernández, obligado por la presión pública a desistir de su intento de repostularse. La necesidad de ser reconocidos como mayoría va directamente a la diana de quien, en ausencia de Fernández, aparecía como favorito: Danilo Medina. La afirmación “el pueblo nos espera”  radiografía la visión que tienen de ellos mismos el couple presidencial. Its complicated, c’est vrai. Y lo es porque la amiga no fue llamada para dar consejo, sino para que interviniera directamente en las decisiones de los altos organismos del Partido de la Liberación Dominicana, obviamente manipulables por el poder del dinero.  Cedeño le envia a Hernández una lista de los miembros del Comité Central peledeísta para que, mediante llamadas, los convenza de que ella es una opción. "Dont worry !! Comadre! Entiendo perfectamente”, fue la respuesta de la rubia embajadora.

En abril 7 de este año, Vargas envía el siguiente mensaje a Hernández: .

 Nicolás Vargas Thu, Apr 7, 2011 at 12:53 PM

To: "rosahgrullon@gmail.com" rosahgrullon@gmail.com

Bon jour Madam,

Tout va bien, n’est-ce pas?

J’ai besoin du nom pour faire la facture de RD$1,646,789.31 ; aussi qui est ce que va payer?

Merci.

Au revoir.

Le pregunta a la doña, simplemente, a nombre de quién se hará la factura por el monto indicado y el nombre del responsable de pagarla.  La respuesta es reveladora:



rosahgrullon@gmail.com Thu, Apr 7, 2011 at 1:21 PM

Reply-To: rosahgrullon@gmail.com

To: Nicolás Vargas

J'ai Parlé avec mon Mari

Ce le BP qui vais pagé!!

Merci une otre fois! (Hablé con mi marido. Es el BP el que va a pagar. Gracias nuevamente)
(Error gramatical en esta simple frase debido a una transcripción fónica: pagé por payer, pero eso es lo de menos)

El mismo 7 de abril, recibidos de la agencia  los artes de prensa, Vargas se los envía a Hernández para su aprobación.


 rosahgrullon@gmail.com Thu, Apr 7, 2011 at 1:18 PM

Reply-To: rosahgrullon@gmail.com

To: Nicolás Vargas

Ok!!

Un millon de gracias!!

Esto de hoy ha sido

Un revolucion Noticiosa!!!!

Entonces,

El vestido rojo para el Viernes doble pag.

El azul sabado y Domingo una pagina!

Es la respuesta eufórica de Hernández, tan leal a su amiga que le dona con el dinero de los clientes del Banco Popular (que todavía guarda silencio) no solo lo que necesita para su campaña, sino un apartamento en París de 550, 000 euros y una fundación “Las Margaritas”, que el Ministerio de Educación aprueba, con la intermediación de Mechy Hernández, hermana de Rosa y maestra de larga data, como una contribución a la educación.
Por qué la Superintendencia de Bancos ha pasado por alto estas violaciones, no me extraña. El país es un botín y las leyes oportunidad de “conceptualizar” sin que, aprobadas, sirvan para nada. Hace mucho tiempo que en el país la institucionalidad es desecho cloacal.
A mí me inquietan otras preguntas: ¿por qué los medios de comunicación, “conservadores” y “alternativos”, no se han hecho eco de esto, que debería escandalizar incluso a la más laxa de las moralidades?  ¿Miedo a perder la colocación publicitaria actual o eventual?

Y más que otra pregunta añadida a las anteriores, esta es grito:  ¿Es este silencio ominoso la medida de nuestra “libertad” de prensa?

viernes, 9 de diciembre de 2011

López Rodríguez y un poema

Las declaraciones de Nicolás López Rodríguez sobre la protesta de los dominicanos de ascendencia haitiana frente a la Suprema Corte de Justicia, realizada este viernes, me hicieron pensar en escribir un artículo catártico sobre la perversión intrínseca al reclamo de respeto incondicional a la autoridad como dogma civil. De haber escrito me hubiera detenido en su afirmación hecha sin que se agitara un solo hilo de la mitra: "Estamos en la República Dominicana, así es que si la Suprema Corte de Justicia no tiene autoridad, quién la va a tener entonces".

Sí, pensé, estamos en la República Dominicana lastrada por la reptante doblez de los súcubos del poder instituido. Estamos frente a la dolorosa indefensión moral de un país que tiene en gente como López Rodríguez  voces referenciales. Pensé en  escribir sobre la hipocresía de la piedad católica que se predica en los púlpitos,  y sobre indisimulado y cerval  odio al “otro” que la contradice y desnuda.

Pero no voy a hacerlo, no por lo menos en este momento. Estos días de duelo me han dejado repleta de preguntas y no es esta noche la mejor ocasión para intentar respuestas, mías o ajenas.  O quizá no del todo, y sea oportuno y hasta higiénico  volver a un poema de Bertolt Brecht que dice así:

Da un paso al frente: oímos
que eres un buen hombre.
No pueden comprarte, pero el relámpago

que golpea la casa tampoco
puede ser comprado.

Mantienes tu palabra.
Pero ¿qué dijiste?

Eres sincero, das tu opinión.
¿Qué opinión?

Eres valiente.
¿Contra quién?

Eres sabio.
¿Para quién?

No persigues tu beneficio personal.

¿Qué persigues entonces?
  Eres un buen amigo.

¿Eres también un buen amigo de la gente buena?


Escúchanos: sabemos
 que eres nuestro enemigo. Por ello

te pondremos frente al muro. Pero en consideración

a tus méritos y buenas cualidades
te pondré frente a un buen muro y te dispararemos

con una bala buena de un arma buena y te enterraremos
con una pala buena en la buena tierra.


No me lo tomo literalmente, que no es el caso. Es un poema, un muy hermoso poema. Es todo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Hasta luego, compatriota

Qué decir frente a tu muerte súbita sino tan solo que algo bueno de este país se ha perdido contigo. Que la lucha por una sociedad dominicana mejor ha sufrido un estremecimiento. Que hará falta tu dignidad sometida a tantas pruebas sin que la hicieran flaquear. Que hará falta tu voz reivindicando justicia.

Ni siquiera fuimos amigas, compatriota Sonia Pierre, pero tampoco era necesario para que me inspiraras el cálido afecto que hoy justifica mi tristeza por tu muerte. Admiré a la distancia tu tesón irreductible en defensa de los derechos humanos; tu impermeabilidad a la intimidación y al chantaje con los que pretendieron acallarte; tu infatigable batalla porque el país, el nuestro, se desembarazara del lastre ominoso de los prejuicios racistas.
Admiré siempre el valor con el que afrontaste el infundio, la calumnia, el denuesto, la descalificación de la que no te salvará –hay titulares de periódicos que lo anticipan— ni siquiera la muerte. La tranquilidad con la que seguiste cultivando, pese a todo, la solidaridad,  ganando para la causa de los derechos humanos, civiles y políticos de los dominicanos de ascendencia haitiana un cada vez mayor apoyo. Haciendo mejor nuestro país, tan urgido de bondades.
No te pido que descanses en paz porque me temo que no harás caso. Te digo entonces y simplemente:  gracias por esa dilatada lucha tuya por hacernos a todos más humanos

viernes, 2 de diciembre de 2011

El antitrujillismo comemierda

Si algo critico a la aireada declaración de Hipólito Mejía sobre las cosas “buenas” de la dictadura trujillista es su absoluta incomprensión del material con el que fue modelado el orden de la Era. Más que incomprensión, es en él incapacidad de trascender lo aparente, de penetrar en el oscuro y dilatado proceso de construcción de ese poder  omnímodo. De entender, lisa y llanamente, que el orden y la disciplina de entonces, que tantos como él admiran, se gestó en el terrorismo de Estado y en la aniquilación de toda disidencia. En la privación absoluta, en suma, de las libertades, incluida la de convertir el pensamiento en conducta social

Que reivndicara ese orden no me asombra, sin embargo. En la sociedad dominicana que algunos, muy pocos, no quieren ver, por lo general por calculada  conveniencia, el trujillismo sigue siendo un referente y una añoranza. Diría más: está en la genética social. Es el ADN de nuestra cultura política, incluida la de aquellos que hoy –con perverso regocijo político— gimotean acríticos en defensa de la “democracia” alcanzada desde el 30 de mayo de 1961  hasta hoy.

Por eso, del mismo modo que me irritan las declaraciones de Mejía (sobre todo porque soy patológicamente libertaria), siento vergüenza ajena por el hipócrita rasgamiento de vestiduras de tartufos que a la democracia y a  las libertades se las pasan por donde nunca les dará el sol.

Gritan frente a las declaraciones de Mejía las fundaciones de quienes tienen el antitrujillismo como herencia patrimonial. Sucede que la epidermis  de esas “patrióticas”  fundaciones no resistió la disidencia de Carmen Imbert, hija de un asesinado por la dictatura, frente al esponjoso libreto heroico, dicen que rentable, y la expurgaron sin sonrojos de un comité que conmemoraba los cincuenta años de “libertad” que nos legó el 30 de mayo de 1961.  Repito a Carmen sin miedo alguno: bailaron durante 30 años los merengues de la dictadura, y de pronto descubrieron que esta era “mala”. Lástima que también sean malos los críticos de sus prolongadas oportunidades.

Dejémonos, por favor, de mentiras. El antitrujismo “heroico” de Antonio Imbert no fue barrera para que en 1965 bendijera, puesto que encabezaba el gobierno de “reconstrucción nacional”, la invasión de los Estados Unidos que cercenó la vuelta a la democracia y a la constitucionalidad de 1963 y que asesinó a miles de dominicanos y dominicanas. Como tampoco tuvo empacho el “héroe” Luis Amiama Tió en ocupar la cartera de Interior y Policía en el gobierno de los doce años de Joaquín Balaguer, particularmente en el período en que fue más cruenta la represión contra los opositores. Entonces, y eso no lo recuerdan las fundaciones patrióticas que hoy protestan contra el desliz de Mejía, los constitucionalistas, los izquierdistas y los demócratas caían como moscas bajo la metralla asesina de un confeso y orgulloso  heredero del trujillismo.

Lo repito: no soporto el sonido de las vestiduras rasgadas de los fariseos de la democracia. Porque mis canas salen abundantes en una realidad en que mi derecho a decir, conquista suprema de nuestra “democracia”, no vale nada. Mi palabra es menos que nada. Pido el 4% para la educación, y me dicen que ese no es el problema. Protesto contra el artículo 30 del proyecto de Constitución, y se me ríen en la cara. Me voy junto a Colombo con mi olla de espaguetis a rechazar  la privatización de las playas y se impone a mi protesta ciudadana la opinión de Asonahores. Creo que es una aberración no entender el problema de los menores en conflicto con la ley, y los diputados (y pronto los senadores) le sacan la lengua a mi opinión (y peor, a la de los expertos) y deciden aumentar las penas.  Fernández convoca un panel de verdaderos constitucionalistas para opinar sobre cuestiones atinentes a la Suprema Corte de Justicia, y sus peones en el Congreso solo obedecen sus órdenes, que nada tienen que ver con el parecer  mayoritario y crítico. Pido, porque me representan las entidades que lo hacen, que me entreguen información sobre la conducta oficial, y me mandan al carajo. La policía asesina a cerca de cuatrocientos dominicanos cada año, y nadie se sonroja de este método genuinamente trujillista de “controlar” la delincuencia. Los funcionarios siguen gozando del derecho de pernada, y en los mesones cienfueguinos las amantes-niñas, pagadas con nuestros impuestos, dan ganas de llorar, pero a las fundaciones no se les ocurre criticar esta miseria como una rémora de las prácticas sexuales de la dictadura.  Y todavía tienen el descaro de hablarme de conquistas democráticas.

Insisto sin miedo a que quienes  se mueven a sus anchas en las redes del poder me crucifiquen: me provoca náuseas el  fariseísmo de los “antitrujillistas” que no se sonrojan de que Leonel Fernández se declare heredero ideológico de Joaquín Balaguer y Marino Vinicio Castillo, y ejerza esa herencia de modo incuestionable. Me sigue provocando arcadas que estos cómodos adalides de nuestras libertades se queden ahora impúdicamente  desnudos frente a la declaración estúpida (porque estamos en campaña) de Hipólito Mejía, y que hasta los legatarios de una mejor herencia se sumen al esperpéntico espectáculo. Ellos, los que guardan silencio ante la degradación institucional que nos deja desprovistos de cualquier recurso imaginable para reivindicar nuestra fantasiosa ciudadanía..Lo suyo es esta pantomima libertaria, este Don Roque en las piernas generosas de su ventrílocuo.

Me irrita, en definitiva, saber que todos los días debo abrir los ojos a esta realidad. Lo peor, casi suicida,  es que no tengo escapatoria.